Sobrevivir

 


Pájaros al anochecer; revolotean, alertan, alcanzan alturas inverosímiles. Las figuras frágiles desaparecen en el atardecer encendido.

De pronto, desde la nada, reaparecen, avanzan compactos hacia la curva del horizonte. Retroceden alborotados y los trinos recrudecen. Descienden, saetas vivas, hacia el gigante de melena verde desteñida, cuya altura sobresale en medio del monte; enlaza sus ramas a las de otros centinelas que conforman existencia selvática, auguran protección. Guarecidos en él, enmudecen gorjeos y aleteos.

La noche avanza, promete ser dura, el viento reclama. Desde lejos el trueno previene. No tarda en desplomarse el temporal sobre la fragilidad que esconde el miedo.

Muchos lograrán sobrevivir, los más fuertes, al alba, trinarán.

La mañana despierta luminosa. El monte huele a hierba húmeda, purificada. Las bandadas sobrevuelan inmensidades una vez más.

El universo renueva vidas.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Nocturnal

Conquistas

Señora de Cuentos