Decidores
Escribimos, escribimos, escribimos.
Acaso una novela, pero de nada somos autores.
Escribimos las fantasías que nos induce a relatar nuestra imaginación. Las trampas de los juegos inventados, las de suponer que somos creadores, hábiles inventores de lo nuevo; de nada. Cuando en realidad sólo revivimos lo vivido.
Cuando en realidad apenas sabemos contar algo de lo nuestro, de otros. Copiar soledades, frustraciones, éxitos y lo hacemos en aquello que llamamos tercera persona o en las que sean.
Siendo que, al fin y al cabo, somos nada más y nada menos, que nosotros mismos detrás de nuestras visiones, certezas, incertidumbres, con las cuales llenamos páginas y más páginas de locuras poéticas.
Sólo somos nosotros y los otros, los que caminaron y caminan a nuestra vera. Ciudadanos universales.
Al escribir la novela de nuestra existencia nos transformamos en decidores sublimes o mediocres, de realidades o irrealidades propias, ajenas.
Tal es lo que revelan cada una de nuestras letras.

Un escenario real relatado con un arte especial de quien escribe con pasion
ResponderBorrarSi, intento escribir con pasión desde la realidad de cada día. Gracias Martita. Abrazo. Nelly
ResponderBorrarUn relato perfecto de lo que significa escribir... No somos lo que escribimos, somos vehículos de las palabras.... Hermoso, Nelly
ResponderBorrarGracias Elena. Siempre estas presente alentándome y para mí es muy importante tu apoyo. Un gran abrazo. Nelly
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