Decidores


  

Escribimos, escribimos, escribimos.

Acaso una novela, pero de nada somos autores.

Escribimos las fantasías que nos induce a relatar nuestra imaginación. Las trampas de los juegos inventados, las de suponer que somos creadores, hábiles inventores de lo nuevo; de nada. Cuando en realidad sólo revivimos lo vivido.

Cuando en realidad apenas sabemos contar algo de lo nuestro, de otros. Copiar soledades, frustraciones, éxitos y lo hacemos en aquello que llamamos tercera persona o en las que sean.

Siendo que, al fin y al cabo, somos nada más y nada menos, que nosotros mismos detrás de nuestras visiones, certezas, incertidumbres, con las cuales llenamos páginas y más páginas de locuras poéticas.

Sólo somos nosotros y los otros, los que caminaron y caminan a nuestra vera. Ciudadanos universales.

Al escribir la novela de nuestra existencia nos transformamos en decidores sublimes o mediocres, de realidades o irrealidades propias, ajenas.

Tal es lo que revelan cada una de nuestras letras.

Comentarios

  1. Un escenario real relatado con un arte especial de quien escribe con pasion

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  2. Si, intento escribir con pasión desde la realidad de cada día. Gracias Martita. Abrazo. Nelly

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  3. Un relato perfecto de lo que significa escribir... No somos lo que escribimos, somos vehículos de las palabras.... Hermoso, Nelly

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  4. Gracias Elena. Siempre estas presente alentándome y para mí es muy importante tu apoyo. Un gran abrazo. Nelly

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