Gira, gira, gira,
molinete de brazos
estirados, entrecruzados,
manos tomadas.
Canturreadas tonadas,
sayas al viento.
La cuerda marca alturas.
Elevarse raudas,
precipitarse esbeltas,
risueñas.
Diáfanos ecos
nacen de las
profundidades del alma.
Allí, donde todavía
brincan anhelos,
existe una niña
que no dejará de
jugar festivos juegos.
Existe una niña
que nunca dejará
de serlo.
Nocturnal
Deslumbrante espesura. Follaje vigoroso corona arcaicos troncos; raíces afincadas en bosques milenarios. Luces, sombras, fuego, piedras. Cruje la hojarasca. Mágico encuentro donde la magia es sueño y el sueño es resplandor. Agitadas criaturas rodean la lumbre, cánticos entrelazan gargantas, cuerpos festivos, corazones palpitantes callan y danzan, danzan y callan, atraen vehemencias. Retumban ecos de tambores cercanos, responden ecos distantes. La tierra toda es esencia, es música. Espectros danzarines atraviesan sones, movilizan manos mágicas, risas cristalinas. Innúmeros diamantes destellan en los ojos rientes. La hoguera estalla, chispas multicolores envían señales. La coreografía desata ocultos secretos, descubre hechizos, acecha al nigromante, abraza a la hechicera. No es esta noche de oscuridades, no lo es. Duendes retozones, hadas de largos cabellos transparentes, enanos recios, elfos de señoria...

Maravilloso
ResponderBorrarGracias!!!!... Nelly
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