Costa rebelde
Qué es esto si no es maravilla entre tantas maravillas y llena mi alma de hondura, de paz. Cada vez más cercano, retumba atrevido, se deshace en blanca espuma a mis pies de mujer caminante. En tanto este viento patagónico enceguece mis ojos, castiga mis mejillas, agujas de arena lastiman mi piel. Qué es esto si acaso no es fuerza, voluntad de ser; océano inconmensurable, dorado por el sol del mediodía intenso. Y la playa solitaria es mía, como mías son las horas que traen certezas. (El Cóndor, Río Negro, 23 de noviembre de 2021)