Te encontré, maestra, amiga,
inmerecido don otorgado
atemperando vida.

Regar la apacible siembra
de la amistad
agasajada.

Dominar ira,
torrente enfurecido,
ante injusticias desbandadas.

Sabia, humilde sabiduría,
de aquél que sabe
que saber es nada.


Comentarios

Entradas más populares de este blog

Nocturnal

Conquistas

Señora de Cuentos