Recuperar bienes
Había que buscar el motivo que ayudara a enfocar días con el ánimo, la voluntad en andas y esa luz despejada que ilumina dudas. Él necesitaba confiar, renunciar a la desesperanza. Aspiraba a lograr los bienes que el universo le entregaría pródigo y a recorrer el sendero que lo conduciría hacia lo esperado; nada más tenía que proponérselo. No importaba si las manos de los que transitaran a su lado, se abrieran dispuestas a dar o se replegaran para negar. Tampoco importaba quien pusiera el brazo sobre sus hombros ni quien hablara junto a su oído palabras de aliento, ni siquiera si otros pasos se acomodaban a los suyos. Nada importaba, o tal vez sí. De un modo u otro, no se detendría. Bastaba la disponibilidad interior, libre de prejuicios. Deseaba recobrar los bienes que extraviara, recobrar derechos. El rayo zigzagueó, el trueno estalló en el infinito; la tempestad adueñada de la mañana tampoco importaba. La determinación, la firmeza en él, abriría caminos d...