Eternas fantasmagorias
Vagaba entre álamos. La bruma del atardecer espesaba el aire, tragaba la fronda madura. Al final de la senda guiñaba el infinito encarnado.
Él no daba pasos, se elevaba por la magia de los pensamientos. Las nubes llameantes lo recibieron, las primeras estrellas titilaban inalcanzables.
El arco de eternos y variados colores, semicírculo perfecto, cuyos extremos escondían tesoros y magias.
Voló hacia ellas, hacia los sueños trocados en la realidad deseada, los que acompañaran su existencia.

Es como sentir que el alma se eleva por encima del paisaje. Gracias por está hermosa narración
ResponderBorrarEs como sentir que el alma se eleva por encima del paisaje. Gracias por está hermosa narración.
ResponderBorrarElena
⁸cuantos sueños trocados.
ResponderBorrarSe van sumando a los incumplidos..
A acunar otros....
Gracias querida Elena, cumplido mi objetivo! Abrazo. Nelly
ResponderBorrarGracias querido Juanqui! Seguiremos sumando! Abrazo. Nelly
ResponderBorrarsoy Diego Nelly, que bello que escribes, gracias por compartir
ResponderBorrarGracias a ti Diego por tus amorosas palabras. Nelly
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